quilescarvajal
Con el paso del tiempo, muchas personas se encuentran en situaciones vitales diferentes que exigen soluciones de protección igualmente distintas, y no es lo mismo asegurar la vivienda habitual que una casa comprada con financiación, un piso en alquiler o un apartamento al que solo se acude en vacaciones. Quien firma una hipoteca suele descubrir, a veces con cierta sorpresa, que la entidad financiera exige un seguro de hogar obligatorio hipoteca para cubrir determinados daños sobre el inmueble, y que conviene entender bien qué se está contratando y si realmente se ajusta a las necesidades de la familia. En estos casos, resulta muy útil revisar alternativas de seguro vivienda que no estén ligadas directamente a la entidad, valorar la posibilidad de un seguro de hogar sin permanencia que permita cambiar de compañía si las condiciones dejan de ser interesantes, y comprobar si es viable mejorar coberturas sin que la prima se dispare.